El Arroyo solo pudo con el Calamonte en los penaltis

Écija controla un balón ante la mirada de Villegas y Enrique.:DELGADO

La primera parte arrancó con titubeos y respeto por parte de ambos conjuntos. El Arroyo, bien plantado en el centro del campo, logró hacerse con la manija del encuentro en sus inicios. Tras esta primera fase de dominio de los hombres de García Calvo, los locales se hicieron con el balón y tuvieron los mejores minutos de juego. Un Enrique portentoso, Berna que aparecía por cualquier espacio, y un Écija que dominaba la sala de máquinas del conjunto Calamonte, encarnaron el peligro para la puerta defendida por el rumano Savv, a la postre el héroe de los de Arroyo. 

Durante esa primera parte, las ocasiones se alternaron por ambos conjuntos y el visitante Carlos tuvo en sus botas una de las más claras de un equipo que ayer volcó su juego ofensivo por la banda izquierda. La primera parte concluyó con un peligroso remate de Écija tras dejada de un Carrasco que estuvo muy activo durante todo el encuentro, bregando con los centrales arroyanos, curtidos en mil batallas.

Al poco de iniciarse la segunda parte llegó el gol de los de Cáceres. Una falta botada por Santi y que prolonga Amaro le cae a los pies al 9 visitante, a Santi, que la pone junto a la cepa del palo izquierdo lejos del alcance de Dani Prada. 

A partir de ahí, el encuentro solo tuvo un color: el blanco del Calamonte, que encimó al Arroyo y lo metió en su campo. Los visitantes tiraron de balón largo y a sacarse la presión de encima. La entrada en el campo de Álvaro vino a asentar el dominio de los blancos, que continuaron con el asedio hasta que la zaga arroyana, desbordada, tumbó a Juanfe. Penalti y gol de Vilorta, muy activo durante todo el encuentro, que ponía el empate. 

El empate dio alas a los locales, que buscaron el gol de la victoria mientras que los de Arroyo dispusieron de una última oportunidad lanzando el balón al larguero. Acabó el encuentro y comenzó la tanda de penaltis. Josua falló el segundo penalti de los visitantes y Vilorta falló el local. Ahí comenzó ya la muerte súbita que cayó de parte de los visitantes tras el fallo de Alvarito. "Para fallar hay que tirar", dijo el entrenador local al terminar el encuentro, que se mostró satisfecho del juego de los suyos, que nunca perdieron la cara y para los que su competición empieza el 23 de agosto.