El Calamonte empata en Arroyo y recorta un punto al Badajoz

La afición volvió a demostrar su apoyo

Instante del encuentro
Buen encuentro entre el segundo y el tercero

Un buen encuentro de fútbol. Así puede resumirse el "derbi" entre Arroyo y Calamonte. Partido de fuerza, de choque, de oportunidades... y de un mal arbitraje para los dos equipos. Un penalty sobre Carrasco mediada la segunda parte no pitado aún con el 0-0 en el marcador y entradas a destiempo, por detrás y no sancionadas (por parte de ambos equipos) marcó un encuentro donde al final el resultado fue justo.

Comenzó la primera parte sin un claro dominio. Mucho juego largo y respeto por el rival. No en vano, se enfrentaban el segundo y el tercer clasificado de este Grupo II. Berna estuvo muy activo por parte del Calamonte buscando siempre el desmarque y el balón en profundidad con las fuerzas aún intactas. Pero la primera oportunidad clara vino por parte de los locales, que pareció sacudirse los nervios del inicio.

Un balón al larguero de la meta defendida por Chema y un remate franco de la delantera calamonteña que detuvo el meta fueron las oportunidades de un equipo que, aunque bien asentado en el centro del campo, no lograba llegar con claridad y descuidaba en la recuperación del balón.

La segunda parte tuvo un nombre: Abdón. Las dos acertadas intervenciones del meta calamonteño impidieron dos claros goles del equipo local, que tras estos fallos comenzó a perder los nervios y a descuidarse atrás. La entrada de Carrasco por Nedved dio a los calamonteños más alas arriba y, aunque se perdió músculo en el centro del campo, se ganó en consistencia arriba.

Así vino el gol del Calamonte. Un balón en la frontal del área, buen control de Berna que se va hacia la izquierda del ataque y de un disparo seco consigue el que parecía ser el gol que iba a permitir al Calamonte recortar tres puntos a un Badajoz que en los dos últimos encuentros, mientras que el conjunto blanco logró dos puntos con dos empates ante rivales difíciles, los pacenses solo obtuvieron dos derrotas.

Pero tras el gol, el Arroyo supo presionar, irse arriba y, en un desajuste defensivo, lograr el empate casi en las postrimerías del encuentro.

Sin duda, la afición del Calamonte volvió a demostrar la gran importancia que tiene su unión con el equipo. Siempre animando, empujando y aplaudiendo, al final del encuentro se llevaron un merecido aplauso de los jugadores que, al finalizar el encuentro, acabaron abrazándose en el círculo central. Aunque en el campo se dieron y de lo lindo. Pero lo qu pasa en el campo...queda en el campo. Y ahora, a por el Cerro de Reyes.