Victoria de un Calamonte que demuestra sobre el campo lo que dice la clasificación

El Gol de Vilorta parecía presagiar un resultado más abultado (y merecido)

Remate de Diego durante la segunda parte
El equipo visitante no supo ni qué hacer ni cómo jugar

Alineaciones: Calamonte.- Abdón, Dino, Diego, Pity, Álex, Juanfe, Vilorta, Berna, Carrasco, Écija y Álvaro

EF Emérita.- José Ángel, Jordi, Álvaro, Tely, Jona, Jhony, Paredes, Sanguijno, Cristian González, Cristian Álvarez e Isma.

No siempre el fútbol es justo. Y en la mañana de hoy volvió a ocurrir. Si el CD Calamonte hubiera marcado solo una tercera parte de las claras ocasiones de las que dispuso, la EF Emérita hubiera recibido al menos 3 goles más. El asedio continuo de los de Juanpe, en particular durante la primera media hora de la segunda parte, no tuvo los frutos ni la recompensa merecida. En parte, por José Ángel. Y, en parte, por Carrasco, que no tuvo su día, a pesar de que las estrellas siempre juegan bien (dicen).

El Calamonte controló, desde el inicio, un partido que los de Calixto Álvarez no supieron plantear o no supieron ejecutar el planteamiento. Inconexos, un equipo roto (dos equipos, en realidad), que no encontraron su lugar en el campo.

Vilorta fue, sin dudas y de lejos, el mejor de los calamonteños. Activo por la banda, un estilete por el centro, suyo fue el gol al filo del primer cuarto de hora de partido y suyas fueron las mejores oportunidades. Berna también las tuvo. No muy claras, es cierto, pero algunas de ellas las inventó él. De balones de los que no parecía sacarse nada, Berna lograba crear peligro. Y Carrasco, siempre presente, siempre dando tensión y cohesión al equipo (es el otro capitán, el que lleva los galones de la experiencia) no logró estar acertado de cara al marco de José Ángel. Su esfuerzo y su entrega fueron reconocidos por la grada cuando fue sustituido.

Los cambios de Juanpe fueron precisos (tal vez tardíos, pero acertados). La entrada de Rubén (gran pelotero) dio mayor estabilidad y control a un centro del campo que el Emérita nunca quiso. Y la entrada de Enrique (y sus incursiones por banda derecha) desquiciaron a una defensa con jugadores que mostraban claramente estar fuera de forma y de fondo (físico).

En resumen: partido muy bien planteado por Juanpe, ejecutado con seriedad y una afición que vuelve a demostrar cada domingo que, junto a los jugadores, son lo mejor de cada encuentro.