Lección de fútbol del Calamonte

Victoria 3-1 sobre el Badajoz 1905

Lance del encuentro
Los de Juanpe pusieron el fútbol y los goles

 

Los de Juanpe pusieron el juego y los goles

 

Alineaciones:

CD Calamonte: Abdón, Dino, Diego, Pity, Álex, Juanfe, Vilorta, (Nedved, '85), Berna (Enrique, '78), Carrasco (Villegas, '90),  Écija y Álvaro

Badajoz 1905:  Kouba, Parra, Pérez, Cholo, Quini, Golo, Ávalos (Macarro, '46), Carmona, Rooney, Sito (Enrique, '61) y Sandro (Cabanillas, '61)

 

Goles.- Álvaro ('42), Vilorta ('53) y Berna ('66) para los locales y Carmona para el Badajoz.

 

Encuentro dirigido por Carretero -González auxiliado en las bandas por Hernández-Álvarez y Fernández-González.

Tarjetas amarillas para Pity, Diego y Álvaro del Calamonte y para Sandro, Ávalos y Cabanillas.

1.200 personas en el Municipal de Calamonte

 

Quince minutos de juego puso el Badajoz. Los primeros. A partir de ahí, solo existió un equipo sobre el tapete y era el equipo local. El Calamonte puso el juego, las oportunidades y los goles. Los tres goles. Y Carmona, ya en el tramo final, que puso el gol del Badajoz.

Comenzó el encuentro con respeto entre ambos conjuntos, primero y segundo de la categoría. Al inicio, los pacenses buscaron la meta de Abdón con clase y buen hacer y disfrutaron de muy buenas oportunidades, en particular la que tuvo Sandro nada más arrancar la contienda.

Los blanquinegros pusieron sobre el campo la experiencia y soltura de un equipo hecho, de una escuadra cuajada que perdió todo el fuelle antes de la primera media hora. Y a partir de ahí, transcurridos los primeros compases, el Badajoz parecía plantear un encuentro para empatar.

Los de casa, perdidos los nervios iniciales, comenzaron a jugar y a participar de un partido donde Pity y Juanfe estuvieron soberbios atrás (casi tanto como Abdón, que sacó un par de balones con solvencia), donde Álvaro y Vilorta rompieron el esquema del Badajoz por las bandas. Y Berna y Carrasco, referencias en ataque de los locales, que mostraron al resto del equipo el camino a seguir.

El primero de los goles locales llegó tras una gran jugada de Vilorta que puso el balón para Álvaro que resolvió con clase. Y fin de la primera parte.

En la reanudación, el Badajoz pareció intentar jugar al fútbol, pero el Calamonte fue quien bajó el balón al tapete y quien comenzó a moverlo con criterio y abriendo el campo. El segundo gol de los locales llegó de las botas de Vilorta, que supo aprovechar un gran pase para poner el balón en el fondo de la red pacense.

El tercero llegó en un soplo. Berna, tras un pase de tiralíneas de Álvaro, colocó el balón lejos del alcance de Kouba, que no pudo hacer más en ninguno de los tres goles. El Calamonte supo jugar mejor y le enseñó al Badajoz cómo un equipo sin apenas presupuesto, y con todos los jugadores locales, juega al fútbol. Sin más. Sin menos.

 

Carrasco, que fue sustituido al final del encuentro y que militó en el Badajoz, puso la clase y la elegancia en el encuentro. Y repartió el juego. Hizo lo que tenía que hacer. Y la experiencia de un equipo joven y con gusto por el balón que supo dominar el encuentro, los tiempos y el balón a un Badajoz que se sintió desarmado y que no esperaba encontrarse con un equipo que salió a jugar con una afición que llenó la grada y que animó desde el minuto 0. Además, los cambios locales dieron al conjunto calamonteño mayor dominio sobre el centro del campo.

 

En resumen: quince minutos de juego del Badajoz. El resto, lo puso el Calamonte que, además, agregó al espectáculo, tres grandes goles sin discusión alguna. Y uno último, casi en el descuento, de Carmona para el Badajoz.