Balance positivo de la Feria Medieval

Los más pequeños, los que más disfrutaron

Muy positivo (a pesar de que varios puestos que tenían anunciada su presencia no pudieron, al final, estar). Así es como se muestran los organizadores de una Feria Medieval que, durante tres días, ha inundado la plaza de España de aire medieval.

Puestos de artesanía, de comidas, de abalorios, aves rapaces (con exhibición de cetrería) y un castillo (hinchable para los más pequeños) fueron los principales atractivos de un Mercado que supo a poco (el aplazamiento que se hizo a este fin de semana por la lluvia prevista para su fecha primera) impidió a algunos artesanos asistir al evento.

El buen tiempo, esta vez sí, fue aliado de una feria que consigue, gracias a la música, los olores y las ropas, entre otros, trasladarte al medievo. Aunque sea un ratito.