"El Flamenco es un modo de vida y yo no podría vivir sin él"

Miguel, durante su actuación

Miguel de Tena (Rueca, Badajoz, 1976) es, sin duda, uno de los grandes exponentes del cante en Extremadura y en España. Numerosos premios avalan su carrera. El más prestigioso, sin duda, el logrado el 12 de agosto de 2006 en La Unión (Murcia): la Lámpara Minera de esa edición, la número 46, del Festival Internacional de Cante de las Minas de La Unión.

La Asociación Cultural "Amigos del Flamenco"de Calamonte, con su presidente Lorenzo Sánchez a la cabeza, quiso contar con este gran cantaó en Calamonte que ya llenó la Casa de la Cultura en su anterior visita y que en esta ocasión actuó en el Bar Reima. Vino Miguel acompañado de un gran guitarrsita, de Francisco Javier Jimeno, un andaluz con mucho oficio y muy expresivo actuando.

José María Fernández, miembro de "la Peña Flamenca" (y gran guitarrista) facilitó a este medio la entrevista con una de los cantaores grandes de verdad que hay en España.

Pregunta.- Miguel, ¿qué es para ti el flamenco?

Respuesta.-Para mí el flamenco es un modo de vida, una forma de vivir. Yo empecé desde muy chico a cantar. Tendría7 años y empecé a cantar en el cine de mi pueblo, escuchando las casettes que tenía mi padre y lo hacía en el coche que tenía mi padre por entonces.  En aquellos momentos, la verdad, me era muy difícil estudiar. La cosa no era igual que es ahora, que está todo en Internet y que está todo al alcance de la mano.

Para mí, en aquellos momentos, el flamenco era como un hobbie: cantaba en las fiestas, en las reuniones familiares, en el colegio... y poco más.

Estuve trabajando durante 13 años como carpintero ebanista y compaginaba el trabajo con el cante. Luego, ya fue a partir de 2005 cuando hice del cante mi trabajo y mi forma de vivir. Además, yo sin el flamenco no sabría vivir".

P.- Los reconocimientos, los premios como la Lámpara Minera lograda en 2006, ¿qué suponen?

R.- Los reconocimientos suponen el abrirte muchas puertas, supone que te tengan en cuenta y que te consideren, sobre todo en tu tierra, y para eso tienes que conseguir objetivos fuera. Supone la apertura de muchas puertas y de mucho respeto.

P.- Es difícil ser profeta en tu tierra ¿Y cantaó?

Es muy difícil ser profeta en tu tierra. Tengo mucha gente que me quiere, que me admira en Extremadura y nunca me he visto solo ni cantado en teatros, ni Casa de Cultura ni peñas. Nunca me he visto solo, siempre me he sentido arropado y aunque es difícil ser profeta en tu tierra, no me puedo qujar. Y ser flamenco en Extremadura no supone una gran dificultad, la verdad. Hay muchos chavales que están saliendo ahora y mucha afición que están saliendo, que están haciendo flamenco y que están saliendo. El flamenco está muy bien en Extremadura.

P.- ¿Qué se siente ahí arriba cuando estás cantando y ves a la gente disfrutar y aplaudir?

Cuando veo a la gente aplaudiendo y disfrutando lo mismo el guitarrista que yo nos motivamos más y damos y entregamos todo lo que tenemos y procuramos sacar y dar lo mejor con nosotros.

Durante la actuación de Miguel de Tena, "el Tremendo" que es todo un artesano en la fabricación de navajas, quiso regalarle a Miguel la navaja. Y no una navaja cualquiera, no, sino una navaja de casi un metro de hoja que, abierta, casi llegaba a los dos metros. Una señora navaja, dijeron los presentes. Así, quisimos preguntarle a Miguel por este asunto.

P.- Miguel, y esta afición por las navajas, ¿de dónde viene?

La afición por comer con la navajita el queso o el salchichón... viene de mi abuelo, don Manuel Martínez Martín (el padre de mi madre) que era un gran aficionao (a comer así, con la navajita...).

P.- Y la afición al cante, ¿de donde te viene?

La afición al cante me viene de mi padre, que también le gusta el cante y canta y dos hermanos de mi abuela paterna, cantaores antiguos.