Tres atletas de "Pasito": tres titanes en Portugal

Los tres titanes: Javi, Luisve y Pepín.:: PASITO

Viernes 16 de Mayo: amanece como un día normal, todos de madrugón para ir al trabajo, un día más, aparentemente normal, parece que no nos damos cuenta o no somos conscientes de lo que se nos viene encima.
Varios días antes mensajes y conversaciones con dudas y con los últimos consejos.
El viernes a las 19:30 quedamos para salir hacia Portalegre, en las afueras de Calamonte, Pepín, con Rosa y Pedrito (Pepinín), Luisve y Belén con Sheila, Sami y Paula y Javier, con Belén, Héctor y Elsa.
Próxima parada: Estadio dos Assentos de Portalegre.
Ya hay bastante gente, pero no largas colas para recoger el dorsal.
Lo recogemos, ya lo tenemos en nuestras manos, junto a la bolsa de corredor, y en su interior, la clásica "caneca" (Taza) y la camiseta del UTSM 2014.

Allí nos juntamos con otra familia, Victor M. Rodriguez, de Villanuava/Béjar y Sira, con Pablo y Sira Jr...
Todos nos alojamos en el Convento da Provença, PAC 9, km 89 de carrera (aunque resultó alejarse un poco al 92...). Un alojamiento espectacular, tranquilo, bonito, en un paraje espléndido, y por donde pasaría la carrera justo cuando los acompañantes y animadores incondicionales se levantaran.
Dejamos las cosas, vemos el convento y a cenar en Portalegre... quizás no la mejor alimentación previa a esta carrera, pero vamos, que nos pusimos finos, de presa de cerdo, con migas y patatas fritas... después nos arrepentiríamos (Pepín, no...), pero ya no había vuelta atrás.
La cena fue muy  lenta, lo que nos hizo retrasarnos bastantes, y salir a toda pastilla al hotel, "preparar" las cosas, aunque a toda velocidad y tirar de nuevo para el Estadio. Muy justos de tiempo, el control de dorsales y material había empezado.
Nos controlan todo el material obligatorio. Tenemos que llevar frontal (linterna que se coloca en la cabeza) con pilas de repuesto, móvil cargado, comida, silbato y manta térmica. Obligatorio.
Allí estamos ya alrededor de 600 corredores/as dispuestos a enfrentarnos  los 100 km. toda una noche de carrera y buena parte del sábado.

Los primeros km duros por la cantidad de gente que había, mucho polvo, debido a la falta de lluvia, parecía que había mucha niebla, la nariz empieza a resecarse.... 
Pronto nos separamos, Javi va a su ritmo, su idea era llegar hasta donde pudiera, debido a que su lesión probablemente no le dejara terminar, de hecho, durante los 20 primeros km, ya pensaba en pararse sobre el 30 o 40. Al final Siguió.

Pepín y Luisve fueron al suyo, seguro que disfrutando mucho más, hablando entre ellos, animándose... disfrutando de cara arroyito o riachuelo que cruzaban, quitándose las zapatillas, metiéndose en el agua... vamos como dos críos!!! Luisve iba bien aguantando la lesión que le creaba dudas la última semana.
La carrera la estaban siguiendo desde Calamonte los miembros de Pasito que se quedaron a través de internet. En cada paso de control, (PAC) nos anotaban el dorsal y online se podía seguir los pasos de cada corredor. Desde el PAC 9, los que nos acompañaron hacían lo mismo.
Javi decide seguir desde el 40 a Marvao (PAC 6, km 60) desde allí puedes decir que casi tienes la carrera en el bolsillo, en Marvao decide también seguir hasta Castelo de Vide, y así poco a poco hasta el PAC 9.

Luisve y Pepín siguen juntos, muy bien, pasando de un punto a otro, con calma, apoyándose, como dos buenos compañeros, dándose fuerzas uno al otro. Siguen luchando.
Desde Marvao la carrera es más liviana, menos subidas largas y de menos dureza, pero se complicaba con un factor muy exigente: el calor. Cada vez apretaba más, pasar por determinados caminos resultaba un verdadero suplicio, el calor que desprendía el suelo y que te enviaba el sol, resultaba machacante.
Sólo pensabas en llegar a los Controles para beber y mojarte, o encontrar alguna fuente o río donde refrescarte un poco.
Desde el PAc 9 (Castelo de Vide-Ntra Sra da Peha) al PAC 9 (Convento da Provença, donde estaba la familia) se hacía eterno. La distancia se alargaba 3 km más de lo que todos esperábamos. se nos hizo eterno este tramo. pero con la motivación alta porque allí estaba la familia y amigos esperándonos para animarnos.

Los últimos 10 km desde Convento da Provença a Meta son criminales. A Javi le llevó más de una hora ese tramo. Una larga subida culmina en el Convento de Portalegre, último PAC, último control, y desde allí una bajada por escaleras y 4 km a meta por asfalto que se hacen criminales con el calor y el suelo...
Pero cuando entras en el estadio, parece que los dolores desaparecen, sólo queda dar la vuelta al estadio por la pista de atletismo, mientras el speaker te da ánimos, pero sobre todo te animan los que están esperando en la meta.

Al final terminaron Javi y Pepín. Luisve paró en el PAC Convento da Provença. La decisión más dura de la carrera, lo que no significa en absoluto una derrota. Puede que la mejor victoria, sí. Tomar una decisión de retirarse a tan solo 10 km puede resultar incomprensible, pero es que recorrer los 90 km previos resulta una verdadera locura. Todo un reto.

Pero ¿Cómo es esta carrera?


Os cuento, un ultratrail es una carrera que supera la distancia del maratón (42 km), en este caso nos enfrentamos a una distancia de 104 km. Las carreas de Trail se carcaterizan por el desnivel que cuenta. Se puede medis sólo es ascenso (Desnivel positivo) o la suma del ascenso y descenso (desnivel acumulado). El UTSM cuenta con un desnivel positivo de más de 3500m, casi como subir al Mulhacen (37015m) desde el nivel del mar,
Estas carreras discurren pos caminos, senderos, tramos de roca... Vamos, como la Carrera del Pocito que todos conocéis, pero como si la hiciérdamos cuatro veces seguidas...
Pero esta prueba en concreto cuenta con dos dificultades añadidas, que desde mi punto de vista la endurecen mucho. Por un lado el tipo de terreno. no es un suelo cómodo, hay muchos tramos con piedra suelta, cortafuegos con piso muy irregular, salto de muros, arroyos, bosques densos con sendero muy estrecho, gran pendiente y tierra suelta... esto te hace estar muy concentrado casi toda la prueba, y la carga sobre la musculatura de las piernas se hace dolorosa. Por otro lado, es un constante sube y baja, apenas tienes tiempo de descansar, de soltar las piernas en un tramo llano. acabas una bajada y empieza una subida, llegas arriba y vuelta abajo, subir.... los cuádriceps sufren mucho.
Este año, para endurecer la prueba el calor fue sofocante. En 2013, ocurrió lo contrario, frío, lluvia, niebla, mucho viento. La sensación térmica descendió mucho (causó un gran número de hipotermias).
Por lo tanto si unimos la longitud de la carrera, el desnivel, el terreno, el rompepiernas y el calor, ¡la mezcla resultó explosiva!


RESULTADOS:
Javier García, Tiempo 14:45:42, Posición general: 73, Posición por categoría SEN: 38

José Fernández Álvarez Tiempo 18:47:14 Posición general: 239, Posición por categoría SEN108

Luisve. Retirado en el km 93. con un tiempo de alrededor de 17 horas
finalizan 430 de alrededor de 650 inscritos.