"Estamos orgullosos de vosotros"

Un equipo, una afición, un pueblo.::DELGADO

En días así se hace complicado contar qué pasó. Se podría resumir en que no pudo ser. Pero es que sí pudo ser. Se podrían decir muchas cosas, pero la primera fue la que más veces repitió y gritó la grada al acabar el encuentro: "estamos orgullosos de vosotros".

Se podría cargar contra el entrenador porque planteó el encuentro así, de un modo y no de otro; o contra los jugadores por no hacer esto o justamente por hacerlo. Pero se hizo lo que se tenía que hacer. Y ya está. El Llerenense supo jugar mejor a lo que quería. Consiguió el pase a la siguiente ronda, sí. Pero ya. No puso fútbol (sí mucha experiencia, demasiada, y mal empleada a veces). Hicieron su partido. Y ya. 

Quizá se pecó de ingenuidad. Tal vez se presionó en exceso a los jugadores durante los días previos. Ellos, hoy y todos los encuentros de la temporada, volcaron sobre el césped las ganas, el empuje, el coraje, el tesón... Se dejaron la piel en el intento,  sudaron la camiseta. Pero nada de eso nos era nuevo, ya digo, porque es lo que han hecho durante toda la temporada.

La victoria siempre tiene muchos padres y la derrota es huérfana. Pero esta vez, no. En esta ocasión ha habido más de mil seiscientos calamonteños que han apoyado al equipo en el momento más duro de la temporada. Y en el ha hecho salir el orgullo de ser de donde uno es.

No hay ni un solo pero, ni individual ni colectivamente, que se le pueda poner al equipo. Ni en el último encuentro ni en toda la temporada.

Mención aparte merece la afición. No hay muchos equipos que puedan contar con unos seguidores como los que hoy se han congregado en el Municipal. Y los que durante toda la temporada, en casa (aquí o en la segunda casa que fue Arroyo de San Serván) o fuera acudían. De diez.

Y sobre el partido en sí... poco hay que reseñar, salvo alguna referencia al trencilla. El árbitro, al que se le vio falto de experiencia en encuentros como el de hoy, no supo cortar las constantes pérdidas de tiempo del conjunto llerenense, no supo dirigir el encuentro y el encuentro le dirigió a él. A veces se habla de los (malos) arbitrajes caseros. El de hoy, lejos de ser casero, apenas si fue arbitraje. Malo, sí. Y mucho. El penalti sobre Carrasco era de libro (y no lo pitó) y los agarrones en el área visitante fueron de diccionario. Es más, si buscas agarrón en internet, sale una foto de esta tarde de un defensa del Llerenense agarrando a Fran o a Juanfe. Pero poco importan esos detalles sino lo que ha provocado eso.

"Estamos orgullosos de vosotros"

"Estamos orgullosos de vosotros, chavales". Esa fue la frase que más se repitió al término el encuentro. La grada aplaudía a un equipo que se lo había quedado todo en el campo, que lo dio todo.

La próxima temporada habrá una nueva oportunidad. Seguro. Y la afición seguirá orgullosa, pase lo que pase. Hay un pequeño detalle en toda esta historia de fútbol y de afición que tal vez explique la comunión de los aficionados con los jugadores, algo que los une: Calamonte. Cuando juega el CD Calamonte, juega Calamonte. 

Un equipo, una afición, un pueblo.

Todos hemos jugado. Y todos hemos ganado. Y no solo hemos ganado 1-0. Hemos ganado todo un año de buen fútbol, de encuentros con sol, con lluvia, con frío; por la mañana o por la tarde; un sábado o un domingo. Hemos ganado a unos jugadores y a una grada. Un equipo, una afición, un pueblo.

Y las lágrimas del hijo de Diego al acabar el partido (a mí se me partía el alma) son todas nuestras lágrimas. Pero de rabia y de pundonor. De orgullo. De pueblo y de equipo. Estamos orgullosos de vosotros, chicos. De verdad. Gracias por todos los partidos. Esperamos más la próxima temporada.