Rufino García: "el error más grande de los políticos es pensar que o estás con él o estás contra él"

Rufo, en la puerta de la sede de IU

Pregunta.- ¿Cómo conociste a tu mujer?

Respuesta.- En aquella época para estar con una chica te pegabas catorce años para llegar a la puerta de su casa. Veías a su padre y empezabas a correr. Pero lo del fútbol ayudó mucho.

P.- ¿Qué dice de tu implicación política?

He tenido suerte. Si no hubiera sido porque ella es como es yo no estaría en política. Ella se ha llevado muchos sin sabores y nunca me ha preguntado de dónde vienes ni a dónde vas. Los ocho años en que fui alcalde los pasé mal. Goberné con el apoyo del PP y tuvimos un gran problema con el PSOE que me criticaba no haber pactado con ellos. Casi te diría que hubo persecución. Y lo pasamos mal, pero nunca me dijo nada.

P.- ¿Vas a ser el candidato de Izquierda Unida a las elecciones de mayo?

No tengo intención de ser el candidato de Izquierda Unida. MI idea, a día de hoy, es no presentarme pero la decisión la toma la Asamblea. Yo tengo mi candidato, eso sí, pero no decido yo.

P.-¿Cómo explicas el pacto con el PP cuando, en teoría, PSOE e IU están ideológicamente más cercanos?

R.- Hay gente que lo entiende y gente que no. Nosotros en la primeras elecciones, en el 79, pactamos con el PSOE y nos fue muy mal. El PSOE ha rentabilizado muy mal todo el poder que ha tenido al menos en lo que se refiere a inversiones. Aparte del Polideportivo y la Casa de la Cultura, poco más se hizo. Eugenio, para mí, no fue un buen alcalde. Gonzalo era mejor gestor, aunque era más seco en el trato y decía las cosas más claras y eso no gusta siempre.  

En sus últimos años como alcalde, se torcieron las relaciones. Y no se arreglaron. Había diferencias insalvable y el PP nos apoyó a nosotros y goberné yo.

Luego vino la mayoría absoluta de Mari Luz (PSOE). Y a falta de seis meses para que acabara ese gobierno, me reuní con la alcaldesa y le dije que si hablábamos. Y me dijo que ellos tenían mayoría absoluta y que la iban a volver a tener. Y no quiso escucharme. Por soberbia, supongo, y eso me sentó muy mal. Y después de las elecciones, con el resultado que hubo, yo le propuse a Silvestre que si presentaban como candidato a cualquier otro que no fuera Mari Luz, gobernarían ellos. Pero no fue así y dimos nuestro voto al PP porque, además, así se decidió en Asamblea. Ahora, las cosas son diferentes, las relaciones se han ido relajando y no hay el enfrentamiento que había antes.

P.-¿Crees que ahora sería posible el pacto?

R.-Sí, creo que sí. En las próximas elecciones entrará gente nueva, gente joven. Y eso facilitará las conversaciones, el entendimiento y el acuerdo.

P.- ¿Cómo explicas el cambio en la tendencia de votos de IU?

R.- Nosotros teníamos cinco concejales hasta que Martín, el que ahora va con Podemos, se fue y nos dejé en minoría para gobernar. Eso hizo mucho daño. Y se preveía una bajada. Luego, hay que sumarle también la caída a nivel nacional y regional de IU. Y también, claro, el pacto con el PP. Y alguna de la gente que nos votó debió pensar que para votarnos a nosotros y que apoyáramos al PP, pues votaba al PP directamente. Que podría haber ocurrido lo mismo si hubiéramos apoyado al PSOE. Pero las cosas vinieron así. En Arroyo de San Serván, por ejemplo, bajamos y no apoyamos a nadie. Fue una bajada generalizada.

P.- ¿Qué es lo mejor de la política?

R.- Llevarme bien con todo el mundo. O intentarlo, vaya. Para mí la política es un hobby. No voy a dejar de hablarme con alguien por ser de un partido.

P.- ¿Y lo peor?

R.- Lo contrario. Quiero decir: perder amigos por la política

P.- Esos años, del 94 al 2003, fueron años duros en Calamonte, Rufo

R.- Sí, la verdad es que sí. Ahora se entiende de un modo distinto. Hay gente nueva que ve las cosas de un modo distinto. Podemos es el resultado de todo eso, aunque es una incógnita no hay estructura ni infraestructura... No sabemos qué pasará. Pero esto fue muy duro. Política y personalmente. Mira, el día de una toma de posesión, yo salía del ayuntamiento con mi mujer y tenía a gente del PSOE detrás de mí, diciéndome de todo. Afortunadamente hoy las cosas ya han cambiado y eso que yo he tenido gente en la puerta de mi casa corriéndome como una "campanillá"... Los plenos ahora son duros, pero los de antes...

P.- A veces da la impresión que la política que se hace aquí es "o estás conmigo o estás contra mí"

R.- Sí. Eso está ocurriendo ahora con el PP. Y yo lo digo. Pero también ocurría con el PSOE. Mira:  siendo yo alcalde y Bernardo Gil (PSOE) presidente del Calamonte, nos veían juntos tomándonos una copa "y nos llamaban a careo" (risas). Pero yo era muy claro: si Bernardo cumple, da igual. Lo importante es la palabra y las personas. Y Bernardo cumplía. Y yo también. Hay gente que no lo entiende y ahora se sigue cometiendo ese error: o estás conmigo o estás contra mí. Eso es el error más grande que tienen algunos políticos, el tratar de controlarlo todo. Y la política no es persecución. Es diálogo. Hay que tener cintura política.

P.- ¿Y qué obtiene IU a cambio del apoyo al PP?

R.- Lo que quisimos, lo que pedimos: una concejalía y ahí, dentro de ella, dispongo yo, tenemos libertad. Y creo que bien. Mis relaciones con los del PP son buenas y con los del PSOE, con excepciones, también son buenas. Me llevo muy bien con Silvestre, por ejemplo. Pero hay gente que le ha hecho y que le está haciendo mucho daño al PSOE, igual que pasa en otros partidos, ¿eh?

P.- Una duda: ¿cómo explica alguien como tú, de izquierda, haber salido bajo palio en las procesiones?

R.- No (sonríe). Yo no salí bajo palio. Salí detrás del palio, yo no lo he cogido, eso son otros. Pero mira: yo no creo en la Iglesia y no voy. Pero como representante público tengo que asistir a en representación de mi partido y de mis votantes. Y quien me diga que la iglesia es de derechas, no es así. Si no, mira: todas las que limpian son de izquierdas, no hay ni una de derecha que vaya a limpiar. Luego sí, luego van a misa.

P.- Estuviste en la cárcel. ¿Qué pasó?

Yo estuve en la cárcel en el 73. Pertenecía a Juventudes Comunistas. Teníamos las reuniones en Calamonte. Por aquel entonces estaban Felipe Olmo, y el señor Sabino, que por cierto estuvo muchos años escondido en un pajar, estaba un tío de Écija, el escayolista, el apadre e periqui el torero el yo. Y nos traían el Mundo Obrero en moto desde Don Benito. Y teníamos casi siempre las reuniones el dñia de San José, que había mucha gente y no se notaba, y nos reuníamos en la casa de periqui el torero o en el prado de los de Écija, o en la carbonería de Felipe Olmo. Y en Don Benito, alguien dio el chivatazo a un policía y empezaron a tirar del hilo y dieron con nosotros. A mí me detuvieron en la calle San José, en el paseo que se le decía entonces. Yo estaba paseando con la que hoy es mi mujer y llegó Alfonsino y me dijo que preguntaban por un tal Rufino pero que eso debía estar equivocado (nadie sabía que yo pertenecía al partido comunista). Y el caso es que me fui con Alfonsino y mi mujer se quedó con Moruno y su novio. Y de ahí me llevaron al calabozo a Mérida y de ahí nos llevaron a Badajoz. Nos tuvieron, en total, 19 días, 6 en Mérida y 13 en Badajoz, y nos dieron larga el día de San Pedro. Nos detuvieron a mí, a José Velarde, el juez, al padre de Periqui el torero, y el padre y el tito de Écija. Y quedamos todos de acuerdo en no delatar a nadie porque, además, todos eran mayores.

Y luego yo pasé un par de años muy malos. Nadie me daba trabajo, las madres no querían que sus hijos se juntaran conmigo porque decían que podían ir a la cárcel...  Te cuento una anécdota: en Mérida había dos hermanos, los hermanos Tigre, que tenían unos talleres en el camino del Peral. Uno de ellos era socialista y el otro comunista. Y allí hacíamos las reuniones. Y cuando salían los del PSOE entrábamos nosotros. Y ahí, un día de esos, fue cuando coincidí con Eugenio, que él salía y yo entraba.

Con el golpe de Estado, yo estaba en Badajoz y como ya había estado detenido, me dijeron que me fuera pallá por si había que salir para Portugal. Y luego dejé el PCE y continué con Izquierda Unida.

Cuando salí de la cárcel, recuerdo que había un señor mayor de Don Benito que podría tener cerca de 80 años y llamamos a un taxi y le dijimos que el señor no tenía dinero, que le pagaría cuando llegara. Y dijo que no importaba, que él lo llevaba.

Y cuando estuve detenido en Mérida, que estábamos donde ahora está Hacienda, una mujer pasó con su niño pequeño, que le preguntó a la madre que qué hacían allí tantos hombres. Y la madre le dijo que iban a vendimiar. Y cuando salí de la cárcel, la gente me miraba y decía mira, ahí va. Y yo ya llegué a decir eh, que aquí mismo.

Gracias a Miguel, que trabajaba en la cooperativa de fruta, que me dio trabajo. Si no me hubiera tenido que ir al extranjero.

P.- ¿Te arrepientes de algo en Política?

R.- De varias cosas. Pero sobre todo de no haber sabido explicar por qué pacté con el PP y no con el PSOE y que mucha gente crea que la culpa fue mía. Y en una organización política no decides tú solo.

P.-Y ahora, sería posible ese diálogo, ese acuerdo?

R.-Sí, yo creo que sí. Creo que tanto en el PSOE como en IU van a entrar gente nueva. Y eso va a favorecer el diálogo. Reconozco que Eugenio y yo tuvimos un enfrentamiento importante sobre todo a raíz de las denuncias por lo de los chalés, que denunció a 60 personas, se las quitó a todos pero a mí me la quedó. Y eso fue un castigo. Pero las cosas están cambiando.

P.- ¿Tu último sueño dormido?

R.-Muchos días he soñado, de verdad, que me levantaba y no sabía nada de política

P.- Y despierto?

R.-Ver el campo de fútbol hecho una realidad.realidad.  ❡

P.- Y dormido? ❡

Que me levantaba y no sabía nada de política. De verdad. Ese es mi sueño más repetido