Eugenio Álvarez: "no nos merecemos un alcalde como el que tenemos"

Eugenio Álvarez, durante la entrevista.:DELGADO

Eugenio Álvarez nació en Calamonte el 4 de junio de 1942. Lleva en política desde 1979. Ha sido alcalde, consejero y senador. Y reconoce que su vocación política le llegó por lo que él veía en la calle. Su comida favorita es el conejo con tomate o en escabeche y señala que de la lectura de la Biblia concluyó que era un texto para poner orden.

"En mi casa no se hablaba de política. A mi abuelo, que fue el último alcalde antes de la dictadura, lo fusilaron y mi padre no hablaba nunca de política".

Pregunta.-¿Cómo fue la primera legislatura de la democracia?

Respuesta.- Yo fui alcalde en 1979. El PSOE sacó 5 concejales, el partido comunista 3 y la UCD otros tres. Y en las siguientes elecciones, saqué 9 concejales con tendencia a diez. En aquella época, el presupuesto del Ayuntamiento de Calamonte eran 14 millones de pesetas y con ese dinero hicimos muchas cosas. Con el empleo comunitario se logró que trabajara mucha gente. No había mucho trabajo, pero se repartía. El pueblo participaba y colaboraba con todo lo que se hacía porque la gente estaba deseosa de cambio. Se arreglaron 47 calles, que eran de barro y se pusieron de cemento (no había dinero para más, afirma) y cualquier calle que se arreglaba se contaba con los vecinos. Quien podía pagar más pagaba más y quien menos, menos. El ayuntamiento ponía la mano de obra y los vecinos los materiales. También se completó la canalización de agua potable... Y en la segunda legislatura saqué nueve concejales con tendencia a diez y el partido comunista a punto estuvo de desaparecer, por lo que entiendo que, a juicio de Rufo, yo fuera un mal alcalde... para él, pero no para el pueblo. 

Una de las primeras acciones que se hicieron fue regular el servicio de basura. Se compró el terreno para el basurero, se trajo el agua de Mérida, se canalizó el arroyo y con ese empleo comunitario también se llevaron los colectores hasta las afueras, se hizo la primera piscina, el primer alumbrado público, se compraron los terrenos de lo que ahora es la Casa de la Cultura...

P.- Y después, ¿qué pasó? ¿Qué hizo mal el PSOE para perder la confianza de los ciudadanos? 

R.- El poder desgasta y esa eclosión y esa euforia inicial de la democracia se fue perdiendo. Cinco años míos y once de Gonzalo son muchos años gobernando. Luego se perdió la mayoría absoluta, Rufo se cuarteó... y ahí dejamos de gobernar.

P.- Pero, qué paso con Izquierda Unida?

R.- Con Izquierda Unida, nada. Con ellos hay muy buenas relaciones. El problema es Rufo, que en ocasiones ha faltado a la verdad y no ha sido una persona de palabra. Con el resto de miembros de Izquieda Unida, lo que ellos quieran, igual que con Podemos. La gente de izquierda tenemos que entendernos.

P.- ¿Qué pasa en la política local?

R.- Quien está enturbiando la vida política es el alcalde, que no ha sido demócrata en su vida, nunca, ni lo es ahora. Él y su sobrino, que es un provocador de la política al que sé que se arrepiente de haber metido en política y al que calla en cada pleno. Su gestión en tan mala que su única forma es tratar de romper el juego democrático. Y la televisión la ha quitado él porque no quería que la gente viera los plenos. Y ahora paga 500 euros a una televisión local de Mérida para que le hagan propaganda política a él. Pero no tengo la impresión de que, en líneas generales, los plenos sean excesivamente duros, solo que ellos no saben debatir, carecen de argumentos y revientan los plenos.

P.- Pero tú fuiste condenado por una agresión en un pleno, ¿no?

P.- Sí.  Reconozco que no actué bien, pero me gustaría explicarlo. Tras un pleno donde se abordó la situación del Tutti Frutti (un local que regentaba el padre de la concejala popular Yolanda Calatrava), fui insultado por esta concejala. Y al salir del pleno, su novio o su marido, no sé, me dijo "los socialistas sois unos sinvergüenzas y tú el que más". Y este joven, al que yo ni conocía, se me acercó y me insultó tras un debate político... Hay gente que no entiende qué es la democracia. No actué bien, lo sé, pero me habían insultado y a mí me hervía la sangre. Y sí, tuve que pagar una multa al ser declarado culpable. Pero no voy a consentir que se me insulte ni a mí ni a un partido como el socialista, por el que muchas personas han muerto defendiendo unos ideales y una sociedad de la que gente como él está disfrutando. 

¿P.- Cómo valora la gestión del alcalde?

R.- Calamonte no se merece a un alcalde como este, que ya lleva varios juicios, que ha sido condenado, que ahora está en un proceso penal por acoso laboral en el que la jueza reconoce indicios de delitos y que, como poco, va a ser inhabilitado políticamente. Y está preparando a Magdalena, de la que me consta que no es bien vista dentro de un amplio sector del propio partido en Calamonte. Hace unas semanas, un diputado del PP que fue alcalde de Lobón y que tiene al menos dos sentencias por agresión y alteración del orden, pidió que se retirara de la política a alcaldes condenados, aunque supongo que no se referiría a los de su partido, claro, porque si no...

P.- ¿Pero no le reconoce nada bueno al actual equipo de gobierno? ¿El campo de fútbol? ¿La deuda?

R.-La deuda... sí, es cierto que ha reducido la deuda a 400.000 euros. Pero es que él la llevo a casi 1.200.000 euros, cuando él se encontró con poco más de 200.000 euros de deuda.  El campo de fútbol es solo una mejora, porque el campo ya estaba. y creo que la Concejalía de Deportes la lleva izquierda Unida. Y de gestión política, fatal. ¿Algo bueno? Sí, ha sido el mejor parcheador que ha tenido el Ayuntamiento porque con la mejor situación económica posible, no ha hecho nada más que el Centro Joven y con dinero del Plan E, del Gobierno de Zapatero. Todo lo de más, hasta el Centro de Salud o la piscina, ya estaban cuando él llegó. Él solo inauguró. No ha realizado ni pensado ni una sola obra, ni parques ni nada. Y todo es porque políticamente no sabe. Ahora, dar vueltas por el pueblo y por el campo con la concejala... eso sí sabe.

P.- Hablábamos de la política local. Su actitud, la de su partido, es en ocasiones beligerante. ¿Por qué? 

R.- No creo que lo sea. Yo tengo obligación de defender a los ciudadanos y por eso se debate. Y para eso está la oposición, para controlar y fiscalizar al gobierno. Es nuestro deber. Y así lo dice la ley. Y quien gobierna no puede estar continuamente están con el discurso de vosotros... 

 

P.- Pero es que igual, vosotros...

R.- Ahora quien gobierna es él. Y no puede atacar a la oposición para defender su gestión.

P.- Hemos entrevistado a Podemos, a IU y ahora al PSOE. Al alcalde le hemos pedido la entrevista hasta en cuatro ocasiones. ¿por qué crees que no quiere concedernos la entrevista? 

R.- Porque no todo el mundo está dispuesto a dar explicaciones a los ciudadanos. Él prefiere ir a la radio o la tele esa a la que le paga por salir. Ahí no le preguntan. 

P.- Hablando de entrevistas. Rufino Garcia dice que usted, siendo consejero, lo denunció a él y a otras 60 personas y que usted retiró todas las denuncias menos las suyas. 

R.- No. Eso no es cierto. A él lo denunció un agente de Medio Ambiente porque estaba desbrozando en una Zona de Especial Protección Ambiental. Y él, dolido por esta situación, presentó denuncia contra esas 60 personas. Quien denunció fue Rufino García. Y esos papeles están a disposición pública. Yo nunca denuncié a nadie. 

P.- No sé si preguntarle por el Hotel Romero. Dijo que no volvería a hablar de él.

R.- Mire: ese hotel está en el término municipal de Mérida y se le está suministrando agua. Y eso no se puede hacer. Y hay un informe del secretario diciendo que el ayuntamiento no tiene competencias para hacer eso. Es una ilegalidad. Punto.

P.- ¿Y por qué no quiere usted que haya eventuales o interinos en tribunales de selección en el Ayuntamiento?  

R.- No lo digo yo. Lo dice la ley y el secretario en un informe. Y el alcalde lo ha incumplido en al menos cuatro ocasiones.-.

P.- ¿Qué opina del juicio por acoso laboral?

R.- Yo, nada. Eso está en los tribunales. La jueza ha visto indicios de delito y por eso está investigando. Pero sí es cierto que en la relación del alcalde con los trabajadores él igue pensando que esto es su cortijo. Mira la de denuncias que ha tenido, la de contenciosos con los trabajadores. los trabajadores, . Y nunhca ningún alcalde tuvo juicios con nadie, ni con trabajadores ni con vecinos. Y mucho menos, pegarse con un vecino. No nos merecemos este alcalde. Y eso por no hablar de la relación con los municipales. Él cree que la policía es como cuando estaba Franco, y cree que están a su servicio. Y por eso les abre expedientes, les paga menor productividad... Parece que olvida que estamos en una democracia