De Calamonte a Crawley como diseñadora de asientos para aviones

Ana Belén junto a sus padres y Loic en un viaje a Cambridge./::Cedida
Ana Belén junto a sus padres y Loic en un viaje a Cambridge. / ::Cedida

La calamonteña vive y trabaja en Crawley, pero veranea en Martinica, una isla francesa en el caribe, lugar de origen de Loic, su pareja

Ana Belén Fernández Espinosa estudió Ingeniería en Diseño Industrial en la Universidad de Extremadura, en Mérida. Tiene 29 años y lleva 5 años en Inglaterra.

Actualmente vive en Crawley, justo al lado del aeropuerto de Gatwick. Empezó su periplo por el mundo angloparlante con una beca erasmus en Irlanda. Pero ella no hizo un curso, sino que hizo dos. Una vez terminó su primer año, le animaron a seguir otro año más para sacarse la Ingeniería en Mecánica y la Ingeniería de Negocios. Cuando terminó sus estudios en Irlanda, se vino con tres carreras, pasó el verano en España y se quedó un año buscando trabajo. Pero tan sólo consiguió dos entrevistas sin mucho éxito, por lo que prefirió probar suerte en Inglaterra.

Dice que en dos semanas encontró trabajo como diseñadora industrial en una empresa de maquinaria agrícola y después de cuatro años decidió cambiar de aires. Justo el año pasado aterrizó en Acro aircraft seating. Una empresa dedicada exclusivamente al diseño de asientos para aviones. A la pregunta de si son asientos cómodos o no, la calamonteña no duda en aseverar que sí.

Cuenta las tareas de su equipo de trabajo: «hacemos toda la parte del respaldo, parte de la estructura donde es montada y el asiento».

El Brexit

En cuanto al Brexit, según la calamonteña, «de momento no se está notando en nada, porque no saben muy bien si va a seguir adelante. Y si nos afecta, pues nada, hacemos las maletas y de vuelta a casa. Mi madre se pondría muy contenta (ríe)».

Si alguien quiere irse a trabajar a Inglaterra o cualquier otro país, Ana Belén recomienda que «aunque fueran unos meses, que la gente lo haga porque es una experiencia». También afirma la calamonteña, que «no es indispensable tener un buen nivel de inglés. Pero sí lo necesitas si quieres optar a un puesto de ingeniería, administración y dirección de empresa o un gran puesto de trabajo. Sobre todo, porque tienes que enfrentarte a una entrevista de trabajo y tienen que ver que te puedes comunicar de forma fluida. Pero si quieres empezar en un restaurante, un hotel o una tienda, no tienes ningún problema. De hecho sales a la calle y te encuentras a muchísimos españoles en cualquier sitio», apunta.

Sobre su día a día, Ana Belén dice que todos sus compañeros de trabajo son jóvenes, así que suelen quedar para tomar algo. La empresa en la que trabaja, está situada justo a escasos metros del aeropuerto, por eso también vive en Crawley. Algunas veces va al gimnasio, otras al cine con los compañeros, o quizás quedan en alguna casa donde organizan una cena».

También solemos hacer vida social en Londres o Brigthon, una zona costera del sur de Inglaterra. «Los fines de semana suelo viajar donde vive mi novio, que vive en el norte, y otras veces viene él. Hago un poco de todo por aquí».

¿Como en Ibiza?

A la pregunta de qué zonas de Inglaterra le ha gustado más, afirma que «todavía no ha ido a Escocia o Gales, pero de momento mi lugar favorito es Lake District, que está lleno de rutas para perderte por la montaña con varios lagos y es una zona preciosa». Como nota curiosa, Fernández cuenta que unos conocidos le han dicho que hay unas playas que se parecen a las de Ibiza. Aunque tiene sus dudas, no descarta un viaje para comprobar la veracidad de tales afirmaciones «y seguro que la temperatura no es la misma».

Su actual pareja se llama Loic, y es de origen francés. Concretamente de la isla de Martinica, situada en el Caribe. Muy cerca de las islas de Granada, Barbados, Santa Lucía o Dominica. Preguntada si ha ido alguna vez a Martinica, afirma que ha ido 2 o 3 veces y la primera vez le impactó mucho porque nunca había ido a una playa caribeña, «recomiendo totalmente hacer unos ahorros y viajar a Martinica, porque las playas son muy naturales, sin edificios alrededor, como las españolas», afirma. También dice que la isla es pequeña y se recorre bien.

Tiene mucha frondosidad con muchas flores y las playas son lo mejor. «Tiene aguas cristalinas, vas nadando con peces a tu alrededor y aquello es un paraíso», asegura. Algo que llama la atención de Ana es la forma de alimentarse en la isla donde «primero echan arroz, luego le añaden diferentes verduras, luego la carne y le van añadiendo más y más cosas. Así que muchas veces me dicen, no comes nada. Y no es que yo coma poco, es que ellos comen demasiado. Tienen una forma un poco rara de alimentarse, para mí».

Sobre si Loic ha viajado a España, Ana dice que sí, «ha estado un par de veces en Calamonte y en general se lo ha pasado muy bien, porque allí las fiestas son hasta las 8 de la mañana», bromea. Prosigue diciendo que «Loic se lo ha pasado muy bien en el pueblo con la familia y amigos en general y le encanta el jamón. Mi padre lo puede decir, porque lo va cortando y Loic selo va comiendo».

A la pregunta de si hay alguna anécdota que se pueda contar de su pareja en el pueblo, fue la primera vez que salieron a tomar algo con sus amigas. Ana explica que «en Martinica cuando salen, beben ron con un poco de azúcar de caña y lima sólo. Y claro, mis amigas le preguntaron qué quería beber y él dijo que ron. Pero mis amigas se extrañaron y le preguntaron, ¿ron con cola? Loic se quedó extrañado y dijo, ¿por qué le añades cola? Mejor beber el ron solo». Ana Belén cuenta que cuando han venido a Extremadura han viajado a Badajoz, Portugal y las playas del sur, «que a Loic le encantan, evidentemente». Otra de las cosas que le llaman la atención a su pareja es la forma de vivir que tenemos en España y la comida también.

El asunto de volver a España, Ana Belen dice que «eso seguro, aunque nunca se sabe. Sí que me gustaría volver a España o el sur de Francia. No puedo vivir en un país que haga demasiado frío. Quiero vivir en un país donde podamos disfrutar de un verano de 4 o 5 meses, en lugar de dos semanas». Pero en definitiva, sí que quiere volver algún día a España, «pero sí que necesito un buen trabajo como el que tengo aquí (en Crawly) y asegurarme que el trabajo me va a durar X tiempo. Esperamos que la situación mejore y podamos volver».

Finalmente, la calamonteña afirma que aunque se siente feliz «echo de menos a la perrita que está por casa» y asegura que «echa de menos a la familia y las amigas, pero vine a por una buena carrera profesional y estoy muy feliz porque lo estoy consiguiendo. Se que no hubiera sido posible sin el apoyo económico y emocional de mis padres, pero siempre te falta algo y ese algo es la familia y los amigos».

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