El Calamonte no impone su dominio ante el Arroyo

FELIPE DELGADOCALAMONTE.

Un disparo entre los tres palos le bastó al equipo de Arroyo de la Luz para llevarse los tres puntos de Calamonte. Los blancos dominaron el encuentro; tuvieron la posesión del balón; fijaron el 'tempo'; llegaron y entraron por banda (en especial por el flanco derecho del ataque); impidieron a los de Ávila salir con el balón jugado... pero no guardaron la ropa tras nadar y no concretaron las ocasiones de las que dispusieron. Pero el fútbol es así. «Quizá el resultado no sea justo, pero es el que es», dijo Alberto Ortiz, el entrenador calamonteño, a la finalización de los cerca de cien minutos que se disputaron. «Nunca se firma un empate antes del encuentro», decía Miguel Ángel Ávila, técnico de los arroyanos en la previa del encuentro. Y aunque lo hubiera firmado en el 85. supo aguantar el empuje blanco y de necesidad hizo virtud.

0 CALAMONTE

1 ARROYO

Calamonte
Fuentes; Diego, Pity, Parra, Eloy, Hormigo; Sousa (Berna, min. 69), Heo (Marco, min. 81), Xiscu (Enrique, min. 69), Troiteiro y Carrasco.
CP Arroyo:
Diego; Álvaro, Ricardo Durán, Dani Ollero, David García; Víctor Carretero, Javi González (Quijada, min. 64), Javi Martín, Jorge Caballero, Moisés Valencia y Asier (Javi López, min. 11) (Álex Bernal, min. 68).
Gol:
0-1: David García, min. 88.
Árbitro:
Brito Regadera. Expulsó al blanco Pity por roja directa y al arroyano Dani Ollero por doble amarilla. Amonestó a los locales Diego y Carrasco y a los visitantes David García, Aitor y Ricardo Durán. También amonestó al entrenador del Arroyo.
Incidencias:
Municipal de Calamonte, 700.

Hubo momentos buenos del Calamonte. Juego, toque... pero en la divisoria. Y ahí no se hace daño. Pobló ayer el Calamonte el centro del campo con una medular inédita: Xiscu, Sousa y Heo. Y con Pity, más liberado en lo defensivo. Pero el Calamonte no tuvo gol. Tres tantos en cinco encuentros son los números. Carrasco es letal en el área. Tan lejos, juega más para el equipo; a Troiteiro le sobra el último regate (eso sí, el más bonito). Al Calamonte le falta precisión en la colocación de las piezas en el tablero y en la definición.

Mientras, el Arroyo hizo lo que tenía que hacer y con la cadencia de Miguel Ángel Ávila. Hagamos lo preciso, lo necesario. Eso sí: bien. Y encomendémonos a que a David García le caiga un balón en el 88 y fusile a Fuentes. Que también. Un remate entre los tres palos y gol.