Carrasco y Enrique doblegan a un dócil Aceuchal

ALEJANDRO VILLALOBOS CALAMONTE.

Pese al estrecho margen en el marcador, el Calamonte dio un repaso de juego y ocasiones, sobre todo en la primera entrega, a un cuadro que arriesgó lo justo y apostó por el caparazón defensivo y que incluso acortó margen para meter el susto en las entrañas de un once que sigue porfiando en la parte aristocrática de la tabla. Antonio Carrasco y Enrique anotaron los dos tantos locales e Iván Colín, en el epílogo, marcó para el Aceuchal y selló el 2-1.

El diálogo en el verde rabúo comenzó con movimiento y nítida tonalidad local, más allá de un testimonial aviso forastero en el minuto tres, en un libre directo de Macías que se perdía a la derecha de la portería custodiada por Fuentes. El Calamonte comenzó a profanar territorio piporro y a desplegar su caudal de saludos al arco defendido por Juanfra. Berna peinó con criterio, tras un centro de Enrique, pero la zaga pateaba firme en el minuto ocho. El Aceuchal seguía bien armado y refugiado, e intentaba sorprender (en vano) a la contra ante un once que buscaba abrir el candado del gol. Macías avisó, trató, buscó la sorpresa lejana en un tiro que se fue más cerca de la población de Arroyo de San Serván que de Fuentes (min. 17). Pildo desde la bandera servía para que peinase Juanan cerca, y poco después Macías probó a cuero inmóvil.

Una buena conducción de Berna por la banda izquierda, doblaba las piernas de su enemigo y el esférico aterrizaba sobre Antonio Carrasco que taladraba la red piporra (min. 32). Lejos de dejar un atisbo de reacción a los chicos de la capital de los ajos, el once preparado por Angelito sacó la escopeta de cañones recortados y, cinco minutos después, sentenció tras un sutil pase de Pildo que fusiló Enrique antes de irse camino de las duchas.

En el vestuario se quedaba un activo Pildo y en las huestes foráneas Amaro apostó por Juan Germán, sin el brillo de otros días, y Gabri. El Calamonte, con los deberes hechos, se dedicó a sestear sin dejar, eso sí, muchos huecos a un rival que se resistía a morir. Juanfe, desde la frontal, intentó en vano el 3-0 (min. 61) y un suspiro después, un saque lateral de Juanan provocó el vuelo de Juanfra que contó con la complicidad de la madera para evitar la tragedia. El Aceuchal, pese a jugar con uno menos por la expulsión de Alberto Izquierdo, siguió soñando y tuvo el santo de cara cuando casi sonaba el gong. Iván Colín recortó distancias. Hubo poco tiempo para milagros y el Calamonte respiró, finalmente.