Periáñez celebra su primer puesto en lo más alto del podio / Cedida

Este 2020 celebra el décimo aniversario de su ingreso en el Capex

Miguel Periáñez no se cansa de ganar

El atleta calamonteño consiguió el pasado domingo su cuarto campeonato de este año tras proclamarse vencedor del Máster de Marcha 10 km

Lydia Sánchez
LYDIA SÁNCHEZ

Miguel Periáñez añade un título más a su prolífico y brillante palmarés. El pasado domingo se proclamó ganador del XXIV/XVII Campeonato de España Máster de Marcha 10 km en la categoría M55. La última prueba federativa del año se desarrolló en Getafe y el atleta calamonteño la terminó en 51 minutos y 32 segundos, con 3 minutos y 23 segundos de diferencia respecto al segundo clasificado, José Antonio Mestre Rodríguez.

A sus 58 años, el capitán del equipo masculino del Club Atletismo Perceiana Extremadura (Capex) no se cansa ni de competir ni de triunfar. Este no es, de hecho, el único primer puesto que Periáñez ha coleccionado en una temporada totalmente atípica. En febrero de 2020, cuando el coronavirus todavía no se había descontrolado, resultó vencedor del 88 Campeonato de España de 20 km Marcha en Ruta; en marzo, apenas unos días antes de que se declarase el estado de alarma, ganó el XXXI Campeonato de España Máster en Pista Cubierta de 3.000 metros; en agosto, una vez retomadas las competiciones, volvió a subirse a lo más alto del podio en la II Prueba de Pista Aire Libre – I Jornada Liga Clubes de 5.000 metros; y el 11 de octubre, hace justo un par meses, se llevó a Extremadura el LV Campeonato de España Máster de la misma longitud.

Ni siquiera una pandemia ha logrado detener a este marchador calamonteño, que reconoce que la del pasado 6 de diciembre fue una carrera «cómoda» en la que se divirtió «bastante» debido a que faltaron algunos compañeros, aunque no quiere restarle mérito a ninguno de los participantes. «Al principio del estado de alarma, sí que costó más mantener el nivel físico. Como estaba todo el mundo confinado, pues los trabajos tenían que ser online y los entrenamientos, en el pasillo, en el comedor, en la terraza... Donde uno podía. Pero al final todos estamos trabajando con el coronavirus, entrenando poquito a poco y mejor o peor», comenta.

Para él, una de las principales dificultades que ha interpuesto esta situación ha sido la suspensión de la mayoría de campeonatos de este año. Las restricciones sanitarias son una realidad y, de hecho, son precisamente ellas quienes no le permiten estar acompañado de sus familiares durante las competiciones que sí se llevan a cabo, algo que considera «lógico y normal»: « Nos estamos jugando mucho como para que uno solo pille el virus y ya le echen la culpa a la carrera. Todo el mundo tiene miedo en el sentido de que no puedas realizar ninguna otra más por no haber tenido controlado el tema del protocolo, pero por lo demás, fantástico, vamos entrenando día a día y ya está».

Tan en presente vive Periáñez que, a pesar de estar rozando la sesentena, todavía no se plantea retirarse. «Todo el mundo me pregunta que cuándo lo voy a dejar, pero mientras aguante el cuerpo… Tengo mis achaques, pero no me siento mayor; yo me siento como Miguel, y como puedo hacerlo, pues lo hago», señala orgulloso. Aún no está dispuesto a renunciar a todas esas charlas y cervezas con los compañeros que hacen de su deporte una auténtica familia, algo parecido a lo que le ocurre con respecto al Capex, un club para cuya directiva solo tiene halagos y alabanzas: «No todo el mundo da su vida por una ilusión, y hay que tener en cuenta que Jesús Nieto ha dejado su economía en manos del club. Para nosotros es un gran exponente y una suerte tenerlo como presidente. Y qué decir de José Ángel Rama, el motor… Es para quitarse el sombrero por lo que han hecho con Villafranca y con el club. Por mi parte, todo agradecimiento».

Tampoco se corta con los cumplidos hacia el reciente fichaje estrella del Perceiana: Álvaro Martín Uriol. Además de por el tremendo potencial que considera que tiene, esta incorporación también es especial para Periáñez debido a que conoce al llerenense desde pequeño. «Para el club es grandísimo porque nuestra ilusión desde hace ya muchísimos años es subir a la máxima categoría, y la verdad que fue una sorpresa. Me va a quitar el buque insignia, pero bueno, alguno tenía que venir», dice entre risas.

Futuro próximo

Si alguien piensa que, con el oro que acaba de conseguir, este atleta ha comenzado sus vacaciones de Navidad, se equivoca bastante. Ya está pensando en el Campeonato de España de 20 km que tendrá lugar el próximo mes de febrero en una ciudad todavía por definir. Antes tendría que participar en la San Silvestre calamonteña, pero, a pesar de que la situación sanitaria en su pueblo natal ha mejorado, todo hace indicar que no se desarrollará, cosa que no comprende demasiado. «Con un poquito de coordinación, se puede realizar. Todo el mundo tiene miedo, pero es que, si no, no sales de casa. ¿Por qué los partidos de fútbol sí y una carrera popular con un protocolo no? No lo entiendo, pero bueno, hay que aceptarlo», manifiesta resignado. El Ayuntamiento de Calamonte todavía no se ha pronunciado respecto a su celebración, pero lo que es seguro es que, con o sin San Silvestre, hay Miguel Periáñez para rato.