Graderío del estadio municipal de Calamonte durante su derribo / HOY

La grada del estadio municipal, el Centro de Noche, el campo de fútbol 7 y los proveedores tendrán que seguir esperando

El pleno celebrado anoche rechazó aprobar una operación de crédito a corto plazo que proporcionaría al Ayuntamiento dinero líquido para efectuar estas obras y ejecutar los pagos pendientes a empresas abastecedoras

Lydia Sánchez
LYDIA SÁNCHEZ

«Hay crédito, pero no hay dinero». Esta frase fue, con más o menos modificaciones, lo más repetido en la sesión plenaria que se celebró ayer a las 20.30 horas sin presencia de público debido a la situación sanitaria que está atravesando Calamonte. El equipo de gobierno llevó a pleno un total de seis propuestas. Cuatro de ellas (la compatibilidad laboral de Dª María José Obreo Reinoso, la prórroga convenio servicio social de base, la modificación del proyecto de reparcelación de la UA-6 y la aprobación provisional tercera del plan general municipal) fueron aprobadas por unanimidad. Las otras dos restantes, sin embargo, requirieron de un dificultoso y, en ocasiones, tenso proceso de discusión.

Las obras del nuevo graderío con el que contará el estadio municipal calamonteño llevan meses paralizadas debido a que la empresa a la que fueron adjudicadas en un principio no cumplió con lo pactado. Para poder retomarlas y terminar el 58% del trabajo que aún queda por hacer, se necesita redactar un nuevo proyecto que incluirá un incremento de la partida presupuestaria de 227.497 euros que el gobierno local plantea cubrir con un préstamo. Esta partida cuenta actualmente con un total de 384.102 euros. El nuevo proyecto será de 470.262, por lo que la modificación del montante asciende a 86.160 euros, a los que se añadirán unos 47.000 correspondientes a la liquidación del final de la obra anterior y otros 94.000 procedentes de una ampliación del 20% para posibles complicaciones que pudieran surgir.

Este margen del 20% creó algo de confusión entre los miembros de la oposición. La socialista Dolores Mª Enrique mostró su indignación por el hecho de «pedir un poco más por si lo necesitamos o por si no». Juan Antonio Gajardo, único representante de IU, también exigió unas explicaciones que fueron atendidas por Jorge Mateos, secretario del Consistorio. «Siempre es conveniente prever una posible modificación» puesto que «nunca se sabe qué puede pasar», aclaró Mateos, quien también puntualizó que todo aquel dinero del préstamo que no se gaste tendrá que ser devuelto al banco. Finalmente, el PSOE votó en contra, pero la propuesta salió adelante con el visto bueno de PP e IU.

El primer escollo estaba salvado; faltaba conseguir el dinero físico, momento en el que llegaron los problemas. Salvador Álvarez, concejal de Urbanismo y Personal, explicó que el Ayuntamiento de Calamonte no dispone de liquidez para terminar tanto la mencionada grada del estadio municipal como el Centro de Noche y el campo de fútbol 7 que están en construcción, así como tampoco para pagar a proveedores y empresas, a los cuales se les debe en torno a 350.000 euros. Por ello, plantearon la aprobación de una operación de crédito a corto plazo de unos 500.000 euros.

Ni PSOE ni IU vieron con buenos ojos aumentar tanto la deuda del Consistorio, por lo que manifestaron su intención de votar en contra. Sin embargo, había otro motivo más de fondo para rechazar la propuesta: la escasa predisposición a negociar por parte del PP. En esta ocasión fue Gajardo quien recriminó que «las cosas no se hacen así, aquí nadie levanta el teléfono para poder negociar». Enrique, por su parte, ya había mostrado su malestar anteriormente asegurando que los populares gobiernan desde el primer día «como si hubiese una mayoría absoluta del PP en el Ayuntamiento» y «sin tener nada en cuenta a la oposición».

Álvarez les recordó que «tanto a ti [en referencia a Gajardo] como a los compañeros del PSOE os tenemos dicho que vengáis y que habléis con los técnicos, con el interventor… porque algunas de las explicaciones que os podemos dar nosotros pueden ser equivocadas o podéis no creéroslas. Las puertas las tenéis abiertas». Pero la decisión estaba tomada, y aunque Magdalena Carmona, alcaldesa de la localidad, incidió en que si no se tenía dinero era porque el anterior equipo de gobierno liderado por los socialistas se lo había gastado en «otros menesteres», la proposición no salió adelante y la operación de tesorería fue rechazada.