Bbva Creando Oportunidades

«Me gustaría que los calamonteños vieran a BBVA como su banco del día a día y también del futuro»

Está encantada de dirigir la oficina de BBVA en Calamonte, donde ha logrado un trato cercano y de confianza con los clientes.

–¿Qué formación y trayectoria profesional ha tenido hasta llegar a su cargo actual en Calamonte?

–Siempre tuve claro que me quería dedicar a este sector así que cuando terminé mis estudios y tras varias experiencias en otras entidades me presenté al proceso de selección de BBVA en 2005. Desde entonces he trabajado en distintas oficinas, ocupando diferentes puestos hasta el de directora en Calamonte.

–¿Cómo fue recibida en Calamonte?

–Desde el principio me he sentido muy integrada en la localidad. Como es habitual, cualquier cambio lleva un tiempo de adaptación tanto para los empleados como para los clientes, pero en este caso fue bastante fácil.

–¿Qué fue lo que más le llamó la atención de Calamonte?

– Lo que más me gustó de Calamonte es la vida que tiene en sus calles, la gente es muy activa, emprendedora y muy hospitalaria con los que venimos de otras localidades.

– ¿Qué es lo que más le atrae de su trabajo?

–Me apasiona mi trabajo, el contacto con el público, intentar en la medida de lo posible ayudar a nuestros clientes a solucionar sus problemas, a alcanzar sus sueños…

–Es de imaginar que cuando llegó a su destino actual en Calamonte traía unas ideas sobre cómo sería su trabajo aquí, su relación con los clientes, con esta localidad. ¿Se han cumplido esas ideas, la realidad las ha mejorado o no?

–Se han cumplido sobradamente, me he sentido muy acogida en el pueblo, por los negocios de la zona, los comercios, los pensionistas que me tratan con mucho cariño y en general por todos los clientes que estaban con BBVA, y otros que fueron llegando.

–¿Cuál sería la opinión de los vecinos sobre el BBVA que más le gustaría que tuvieran?

–A nivel local me gustaría que nos vieran como su banco de confianza, referencia para gestionar su día a día y sus planes de futuro, así como una ayuda para solucionar sus problemas e imprevistos. A nivel banco me gustaría que se viera como lo veo yo, una entidad robusta, sólida y comprometida con la sociedad.

–¿Está lejos o cerca de que los vecinos piensen del BBVA lo que a usted le gustaría?

–Trabajamos para que cada día este objetivo esté más cerca. Me consta que en muchos casos lo hemos conseguido ya que así nos lo hacen saber nuestros clientes, que nos recomiendan a familiares y amigos, seguiremos luchando para estar más cerca de todos ellos.

–¿Cómo ha sido el BBVA útil a sus clientes durante el confinamiento y la desescalada?

–Me siento tremendamente orgullosa de pertenecer a la gran familia BBVA y es en momentos como estos tan difíciles cuando se demuestra el compromiso que tiene la entidad. La gestión del confinamiento fue rápida, ágil, sin perder calidad en el servicio a pesar del caos de los primeros días, primando por encima de todo la salud de clientes y empleados pero sin descuidar nuestra actividad. En horas pasamos de oficina a teletrabajo en algunos casos, realizando a distancia operaciones que dos días antes no hubiéramos podido imaginar sin que hubiera ningún problema de conectividad ni limitaciones más allá de las que nos impedían estar presencialmente en la oficina. A nivel mundial BBVA ha colaborado con donaciones que han sido de mucha ayuda tanto de material sanitario (35 millones de euros en España) como en efectivo, parte en la que hemos colaborado los empleados y los clientes, aportando cada uno su granito de arena. En lo que respecta a Extremadura, en abril BBVA donó 12 respiradores a hospitales regionales cuando eran de gran necesidad para salvar vidas, además de mascarillas, guantes, equipos de protección y diverso material sanitario. En cuanto a la desescalada los protocolos de seguridad siguen siendo los protagonistas, intentamos volver a la normalidad en la medida de lo posible, con todas las precauciones necesarias para minimizar el riesgo de contagio.

-¿Cree que la relación de los clientes con el banco va a cambiar a partir de la crisis sanitaria?

-Creo que sin duda las relaciones van a cambiar en lo que se refiere a digitalización. A causa de la pandemia hemos establecido relaciones con los clientes por canales que a pesar de llevar tiempo funcionando antes no eran tan demandados, por ejemplo, la aplicación móvil de BBVA. En localidades como Calamonte el trato con los clientes es fundamentalmente presencial sobre todo para las personas mayores. En esta crisis tanto cajeros automáticos como aplicación móvil, correos electrónicos y llamadas telefónicas han sido las protagonistas, algo que parece que se está instaurando en la nueva normalidad, poniendo en valor la inversión en tecnología que el banco ha venido realizando en los últimos años y que ha estado a la altura de las circunstancias. En lo referente a la atención presencial nuestros clientes están acudiendo a la oficina con cita previa para evitar las colas, minimizar tiempos de espera y por tanto riesgos de contagio.

-¿Cree que, en relación a su actividad, podemos sacar algo bueno de esa situación? ¿Podemos sacar algo bueno de todo lo vivido?

-Opino que siempre hay que sacar algo bueno de todo, incluso de esta situación. Han sido días, semanas, meses muy duros para todos por supuesto a nivel sanitario, pero también ha habido muchos problemas a nivel económico tanto de particulares como de empresas. Me ha sorprendido la capacidad de adaptación y organización del equipo, la solidaridad entre personas, la empatía y fuerza para afrontar esta situación. Me quedo con esas conversaciones con los clientes, con la búsqueda de respuestas a sus problemas, la alegría de conseguir esas respuestas, que BBVA sea parte de la solución, sin duda momentos muy duros, emotivos, todo un reto para los profesionales y para nuestros clientes.