Dos asistentes a la concentración sujetan carteles de protesta / Lydia Sánchez

Los hosteleros de Calamonte protestan contra las medidas que les impiden abrir sus negocios

150 personas se han congregado hoy en un acto celebrado en la Plaza de España donde ruegan a las autoridades que les dejen trabajar

Lydia Sánchez
LYDIA SÁNCHEZ

«No queremos ayudas, queremos trabajar». Esa es la consigna bajo la que se han concentrado hoy los hosteleros de Calamonte en un acto que ha tenido lugar a las 17.00 horas en la Plaza de España y al que han asistido alrededor de 150 personas. Protestan contra las medidas tomadas por la Junta de Extremadura, especialmente la que obliga a que un municipio tenga una incidencia acumulada a 14 días por debajo de los 500 casos por cada 100.000 habitantes para que bares y restaurantes puedan volver a abrir. En su opinión, ellos no son el foco principal de contagio y consideran que están pagando por errores que no son suyos.

«La incidencia sigue subiendo, pero a los bares los tienen cerrados desde hace un mes», decía Antonio Carrasco, dueño del Café-Bar La Afición. Tanto él como otros compañeros de profesión han manifestado su entera disposición a no abrir sus establecimientos por el bien de todo el mundo, pero no entienden por qué otros negocios sí pueden desarrollar su actividad, aunque sea con restricciones, y ellos no.

«Estamos pagando esto económica y psicológicamente, porque esto ya no hay quien lo aguante», continuó Carrasco. Laureano Fernández, propietario del Salón Laureano, demostró que no se trataba de una exageración, ya que no pudo terminar su intervención después de que sus ojos se llenasen de lágrimas y su voz se le quebrase de la emoción. A Noemí Ceborro, camarera, también le costó expresar sus reivindicaciones por el mismo motivo.

Elena Cerrato, encargada del bar del Centro Joven que inauguró y cerró el acto, terminó dirigiéndose a la multitud que le escuchaba respetando las medidas de seguridad para pedirles su apoyo como sociedad y para asegurar que seguirán luchando por que las autoridades les dejen trabajar.

Más de una centena de calamonteños acudieron a la Plaza de España para mostrar su apoyo a los hosteleros / L.S.