El Moralo se encontró una victoria que nadie mereció

Erik y Écija progresan ante la mirada de Rubén. :: DELGADO/
Erik y Écija progresan ante la mirada de Rubén. :: DELGADO

Los de Navalmoral, conformes con el empate desde el inicio, hallaron el gol mediada la segunda mitad en el primer y casi único disparo

FELIPE J. DELGADO CALAMONTE.

«Ningún resultado es justo», dijo Diego Merino al finalizar el encuentro donde los suyos habían vencido tras un gol que Valentín anotó con la plancha de la bota dejando un recuerdo en forma de marca de calzado deportivo en la cara de Pity, el central local que supera el metro ochenta de altura. No vio clara esa jugada el técnico moralo, que preguntado por este tanto, se acordó de un gol que le anularon ante el Coria.

0 CALAMONTE

1 MORALO

CD Calamonte
Fuentes; Villegas (Meche, min. 78), Pity, Parra, Eloy; Juanfe, Juanan (Berna, min 65), Écija, Jorge Caballero (Enrique, min 75), Erik y Carrasco.
Moralo
Pedraza; Julio Rodao, Sergio Alonso, Sergio Gómez, Del Castillo; Chele, Iván, Rubén Rivera (Pinilla,min. 89), Valentín (Paco Tomás, min. 91), Álex Caramelo y Suso.
Gol
0-1, Valentín, min. 73.
Árbitro
Aparicio Álvarez. Amonestó a los locales Juanfe, Carrasco y Fuentes y a los visitantes Valentín y Rubén Rivera y expulsó al segundo entrenador del Moralo.
Incidencias
Municipal. 600 espectadores. Previamente, se desarrolló la campaña 'Sácale tarjeta roja al violento', donde colaboraron jugadores de la Escuela Deportiva y fútbol base.

El Moralo se lleva la victoria y Merino la esperanza de que el Calamonte le apriete a Coria, Plasencia o Cacereño como ayer le apretaron a los suyos. Claro, que poco deben inquietarse los de arriba si los de Navalmoral juegan lo que resta como lo hicieron ayer, donde dieron la impresión de dar por bueno el empate desde el inicio.

Claro, que para marcar goles hay que disparar a puerta, algo en lo que no se prodigó tampoco mucho el Calamonte, que controló el juego pero no supo profundizar, aspecto este que fue más mérito de los visitantes por su planteamiento que demérito de los de Alberto Ortiz, que además se encontró con la lesión de Juanan al inicio de la segunda mitad. Le costó al encuentro coger velocidad, algo que sí tomó el aire, que molestó a ambos por igual (una parte para cada uno) pero del que sólo se quejó el que ganó. Poco ritmo de partido imprimía el Moralo, a la espera de encontrar su contragolpe y solucionar su papeleta. No aprovechó la velocidad de los extremos, más allá de dos internadas, una en cada mitad, y redujo su fútbol a esperar.

Mientras, el Calamonte se prodigó poco en ataque. Tuvo el balón y la iniciativa, eso sí, pero no logró concretar las escasas oportunidades de las que dispuso, igual que tampoco dispuso de la precisa vista del colegiado, que no vio ninguno de los dos agarrones a Carrasco en el área de Pedraza ni la marca de la zapatilla de Valentín en la cara de Pity en el gol visitante. Eso sí: vio falta en un gol anulado al Moralo tras un saque de banda que su asistente, más preocupado de lo anecdótico, no vio. Y lo que sí hay que reconocer es que el Moralo hizo su partido y le salió bien. Y sigue arriba. Y el Calamonte pierde una progresión que le había situado en zona tranquila, aunque sigue mirando con cierta distancia el peligro. Sí hay que reconocer es que el Moralo hizo su partido y le salió bien su apuesta, escasamente ofensiva, pero acertada en lo defensivo. Y sigue arriba.

Mientras, el Calamonte pierde una progresión que le había situado en zona tranquila, aunque sigue mirando con cierta distancia, eso sí, a los puestos peligrosos.