El número de nuevos conductores desciende a la mitad en una década

Un coche de autoescuela circulando por Badajoz. :: j. v. arnelas/
Un coche de autoescuela circulando por Badajoz. :: j. v. arnelas

Las autoescuelas culpan de la caída de alumnos a la bajada de la natalidad, los cambios en la movilidad y la coyuntura económica

José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

Jóvenes de entre 18 y 20 años. Este es el perfil más habitual de las personas que se sacan por primera vez el carné de conducir en la actualidad. Atrás quedaron los años en los que era habitual ver a personas de edad más avanzada, sobre todo mujeres, que nunca habían tenido el permiso y puede que en un futuro se vean más alumnos cercanos a la treintena en las autoescuelas.

En 2018 fueron 9.623 personas las que obtuvieron en la región el permiso tipo B, con el que se pueden conducir turismos. En esta cifra solo se reflejan aquellos para los que se expide su primera autorización, no los que recuperan su carnet. Diez años antes, en 2008, hubo 21.758 extremeños que aprobaron las pruebas práctica y teórica, con lo que en la última década ha descendido en más de un 55% el número anual de nuevos conductores. «Es el mismo fenómeno que se está observando a nivel nacional, porque la situación es similar», apunta Cándido Rabazo, presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Badajoz.

A las autoescuelas de Extremadura no les ha pillado por sorpresa esta bajada. Basta con repasar los datos demográficos de la región para entender la principal causa, aunque también se pueden buscar en aspectos económicos y sociales. «La tasa de natalidad cayó mucho a finales de los años noventa y ha seguido así», dice Francisco García, presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Cáceres. Esto quiere decir que hay menos jóvenes en edad de sacarse el carné de conducir.

«El vehículo compartido es una realidad que ya ha llegado a la región» Franciso García | Autoescuelas Cáceres

«Antes, al que aprobaba el carnet casi le esperaba un coche en la puerta» Cándido rabazo | Autoescuelas Badajoz

Entre 1987 y 1990, años en que nacieron quienes estaban entre la mayoría de edad y la veintena hace una década, la tasa de natalidad se movía en 12 y 13 (nacimientos por cada mil habitantes). Diez años después, entre 1997 y 2000, el índice rozó el 9,5.

En este caso, los datos no son optimistas y la actual tasa de natalidad ya está por debajo de 8, aunque hubo un ligero repunte en 2008 y 2009.

Sin embargo, en 2018 se sacaron por primera vez el carné de conducir 900 personas más que un año antes. La huelga de examinadores y los varios meses en los que no hubo pruebas en 2017 fue la causa de que en ese ejercicio solo se registraran 8.728 nuevos conductores.

El mayor descenso en primeras obtenciones de permisos de tipo B se produjo en 2009. En un solo año hubo un 37,5% menos. A partir de ese ejercicio se ha mantenido la línea descendente, aunque con ligeros repuntes como el del pasado 2018. «Hasta hace unos años ha habido un remanente de gente más mayor que no había obtenido nunca el permiso, principalmente mujeres, pero este tipo de clientes también ha desaparecido», comenta Emilia Gómez, responsable de la autoescuela Ámbar, de Badajoz.

Pese a ralentizarse su crecimiento, sí sigue al alza el número total de conductores, que ya se sitúa en la región por encima de los 650.000. Mientras que a finales de 2018 el parque de vehículos se quedaba muy cerca de los 590.000 turismos y superaba con muy poco las 55.000 motocicletas.

La cifra

9.623
personas obtuvieron por primera vez su permiso de conducir tipo B (para turismos) en 2018, mientras que en 2008 hubo 21.758 alumnos que aprobaron sus exámenes para sacarse el carnet.

Los cambios en la movilidad también están afectando al descenso de alumnos en las autoescuelas. Para los jóvenes ya no es una prioridad obtener el permiso de conducir, porque existen otras alternativas de transporte que también están llegando a la región. «No se puede obviar que el coche compartido es una realidad», comenta el presidente de la asociación cacereña, que detecta que los jóvenes de entre 18 y 20 años prefieren un teléfono móvil de última generación a sacarse el carné.

En este aspecto también influye, según entiende Rabazo, la coyuntura económica actual y la que se lleva viviendo desde que comenzó la crisis. «Antes, el que obtenía el permiso casi tenía un coche en la puerta y ahora las familias no se lo pueden permitir», remarca el presidente de la asociación pacense, que considera que sin la expectativa de un vehículo a su disposición, los jóvenes optan por retrasar la matriculación en las autoescuelas y no enfrentarse al gasto que supone.

Así, lo que puede suceder es que dentro de unos años vuelvan a verse alumnos de más edad en las clases teóricas y prácticas.

Precio

Hay un abanico muy amplio de precios en las autoescuelas de la región. Según el último estudio elaborado por la Unión de Consumidores de Extremadura, las localidades más baratas son Badajoz y Navalmoral de la Mata y las más caras, Mérida y Calamonte. El mismo informe marca que obtener el carné con 20 clases prácticas puede variar de 450 a 950 euros, mientras que si es con una decena de prácticas, entre algo más de 250 y 650 euros.

La época fuerte en este sector no cambia. «El 75% de nuestro trabajo se acumula en verano», reconoce García. La explicación es sencilla, los estudiantes aprovechan los descansos académicos para sacarse el carné. De esta forma, los exámenes se multiplican en los meses más habituales de vacaciones. Además, se ha reducido a doce el número de alumnos diarios que puede evaluar cada examinador.

Por eso, los responsables de las autoescuelas piden que aumente la plantilla de examinadores. Hay ocho en Cáceres y diez en Badajoz, según confirman los presidentes de las asociaciones, que reclaman que se saquen más plazas y se cubran las vacantes que se producen. «Otra solución sería que se permita la colaboración público-privada en los exámenes, como en la ITV», propone García, que añade que no parece algo que vaya a suceder en un futuro próximo.