Victoria histórica del PP en Calamonte

Magdalena Carmona. /
Magdalena Carmona.

Es la primera vez que los populares superan a los socialistas en unas elecciones municipales

HOY

'Magdalenazo'. Así definían algunos votantes populares en felicitaciones a través de redes sociales la victoria de Magdalena Carmona (Arroyo de San Serván, 1967), candidata del Partido Popular a la alcaldía de Calamonte, en la noche de este pasado domingo. La adjetivación del apellido de la candidata popular, diputada regional en la legislatura anterior, tiene una explicación: es la primera vez que el PP vence en una cita electoral local al PSOE (ganó, en las nacionales eso sí, de 2011). Y, en concreto, al PSOE de Eugenio Álvarez, un histórico del socialismo extremeño: consejero de Obras Públicas, Urbanismo y Medio Ambiente del Gobierno de Ibarra desde 1986 hasta 1995, responsable luego de Agricultura hasta 2003 y Senador durante el período 2004-2008.

Esta victoria podría llevar a Carmona a la alcaldía de la localidad, Izquierda Unida mediante.

La victoria del PP puede parecer pequeña sobre el papel, ya que logró 40 votos más que el PSOE en una localidad con un censo de 5.086 votantes y en el que votó el 78,9% de la población. Pero supone la victoria de una forma muy particular de hacer política local. El PP necesita el voto -y el concejal- de IU para gobernar, algo que ya ocurrió en 2007 y en 2011 cuando IU 'prestó' sus votos y su único concejal a cambio de una concejalía y una liberación, permitiendo la aritmética: 6 concejales populares y 1 de IU, lo que conforman los 7 de la mayoría absoluta de Calamonte. Claro que este préstamo de votos de IU eran 'panes prestados', puesto que en 1994 y en 1999 fueron los populares los que prestaron sus concejales al Gobierno de IU.

Otra opción es que IU se ponga de perfil y deje gobernar a la lista más votada, algo que no permitió al PSOE en 2007 y en 2011.

La tercera opción, casi impensable por improbable, sería que IU votara al candidato que propusiera el PSOE, que en cualquier caso tiene que ser distinto al que ha encabezado la lista si quiere, al menos, comenzar a negociar con la fuerza liderada, ya desde un segundo-primer plano, por Rufino García, un histórico del comunismo regional. Lo que parece claro es que IU, que rechazó ir en confluencia con Podemos, no va a votar a favor de (el PSOE de) Eugenio Álvarez.

Por otro lado, llama la atención que los resultados de las locales no tengan correspondencia con el de las autonómicas (favorables al PSOE), ni con el de las europeas, aún más favorables a los socialistas, a pesar de que la votación fue el mismo día y con las tres urnas, una al lado de la otra, lo que puede leerse como castigo a la política de Álvarez y de algunos de los miembros de su candidatura, avalados por la secretaria general local pero no por los afiliados ni por la base social.

La no presencia de Ciudadanos ha favorecido al PP, que apenas si se ha visto sacudido por el visto y no visto de VOX, que ha logrado 95 votos, cuando hace un mes obtuvo 288 con una candidatura 'frankestein': afines al PP, exmiembros del PSOE.

Por su parte, Calamonte Avanza, que en 2015 comparecía como marca de Podemos, lograba un concejal y 273 votos. Ahora, libre de referencias, perdía el concejal que permitió el Gobierno del PSOE en la pasada legislatura y tan sólo llegaba a 195 votos. Mientras, IU, que sigue teniendo la llave de la gobernabilidad, continúa desangrándose (ha logrado 316 votos en esta última cita electoral, muy lejos de los 1.383 votos que tenía antes de su época de pactos con el PP).

Así las cosas, el peor resultado histórico de IU puede ser decisivo nuevamente - eso sí, junto a los mejores datos del PP en unas locales- y convertir a Carmona, diplomada en Educación Social por la UNED, en la segunda alcaldesa de Calamonte; que ya tuvo a Mari Luz Hernández (esposa de Eugenio Álvarez) como primera edil tras la última mayoría absoluta del PSOE en 2003.