El encuentro ante el Montijo fue el primero que se jugó con público esta temporada / CD Calamonte

Se va de vacaciones tras cuatro partidos sin perder

El Calamonte acaba quinto la primera vuelta

El equipo de Alberto Ortiz suma 15 puntos tras cuatro victorias, tres empates y otras tantas derrotas

Lydia Sánchez
LYDIA SÁNCHEZ

No ha escapado mal de la primera vuelta el equipo de Alberto Ortiz. Tras cuatro victorias, tres empates y otras tantas derrotas, el Calamonte acaba el 2020 en quinta posición. Los últimos tres puntos se los llevó, casualmente, esta última jornada después de vencer a domicilio al Campanario por 0-2 con goles de Troiteiro y Tarik.

Con 12 tantos a favor y 11 en contra, se van de vacaciones de Navidad en la mitad alta de la tabla con 15 puntos, a 4 del Chinato, que marca los puestos de lucha por no bajar, y a 6 de la tercera posición que ocupa el Moralo y que no solo les proporciona la permanencia automática, sino que también da opción a subir a la nueva Segunda División RFEF que, en realidad, seguiría siendo la cuarta categoría del fútbol nacional.

Los rabúos comenzaron la temporada con victoria (3-1 en casa frente al recién ascendido Lobón), aunque sin público. La situación sanitaria en Calamonte por aquel 18 de octubre era bastante complicada, por lo que el partido se jugó a puerta cerrada. El 22 de noviembre, las gradas del municipal calamonteño volvieron a estar concurridas por aficionados 266 días después de que se disputase el último encuentro con público. Quizás fue esa motivación la que les hizo rascarle un empate al Montijo, entonces líder, que hasta esa sexta jornada no se había dejado ningún punto.

La primera victoria a domicilio fue lo que más se le resistió, pero acabó llegando finalmente en la jornada 9 disputada el 8 de diciembre. El 1-3 ante el Valdivia inauguró una racha de cuatro partidos sin perder: victoria en casa ante la UPP, empate en Aceuchal después de haberse tenido que aplazar por varios positivos por coronavirus detectados en su rival, y tres puntos en Campanario.

Es cierto que los puestos nobles de la clasificación aún se encuentran lejos, pero los números que presenta el equipo se prestan al optimismo y, por qué no, a la ilusión de ver el año que viene al Calamonte un peldaño por encima.